Domesticado hace más de 15 000 años, su origen parece ser el Cáucaso y las orillas del mar Caspio. Fue introducido en Europa por los romanos y en la actualidad existen unas 1000 variedades/cultivares, como resultado de innumerables hibridaciones entre formas silvestres. Este árbol puede alcanzar los 9 metros de altura, el envés de la hoja suele ser velloso y sus flores blancas están generalmente bañadas de rosa. Los frutos jugosos y dulces, van del verde al amarillo o el rojo. Es el árbol frutal más cultivado, por lo que existen numerosísimas variedades y cultivares. No soporta el calor excesivo. Gusta de suelos arcillo-calizos o arcilloso-silíceos, frescos y drenantes.
Árboles de hoja caduca que pueden alcanzar hasta los 20 metros de altura, aunque suelen ser más pequeños. Se han cultivado desde la antigüedad por sus frutos verde amarillentos de textura granulada, dulces y jugosos. Son apreciados también por su atractivo follaje otoñal (para el que necesitan mucho sol) y sus racimos de fragantes flores blancas de cinco pétalos, que nacen con las hojas nuevas o poco antes de ellas en primavera. Prospera en climas templados y algo húmedos. Es una especie criófila, con buena tolerancia del frío, aunque susceptible a las heladas primaverales.
Es un árbol originario de Afganistán, China e Irán. Fue llevado a Occidente por los romanos que lo tomaron como originario de Persia y así lo denominaron. Con una altura de hasta 6 m., da abundantes flores rojo-rosado a principios de la primavera. Las estrechas hojas, de 15 cm de largo, aparecen después que las flores. Sus deliciosos frutos de mediados del verano, cuyo color varía desde el crema y el rosa claro y hasta el amarillo o escarlata, están cubiertos de un vello aterciopelado y contienen un hueso profundamente picado y estriado.
Árbol de crecimiento rápido que puede cultivarse en una gran variedad de suelos y situaciones, según se cree procede de China o el Asia central. De 8 al 10 metros del altura con una copa baja, bien ramificada, ancha y redondeada. Los frutos son rojo oscuro o casi negros, y dulces al madurar. Prosperan en muchas condiciones, pero se dan mejor en terrenos fértiles bien drenados en un lugar soleado y resguardado. Gusta de exposiciones soleadas y tolera el viento y la proximidad del mar. Especie ampliamente cultivada para la cría del gusano de seda. La corteza, hojas y frutos tienen algunas aplicaciones medicinales, y con el jugo de sus frutos una vez fermentado se elabora un licor.